La Educación Superior y la Educación Superior Pedagógica
se desarrolla en medio de un mundo globalizado, que demanda una serie de
cambios formativos, económicos, tecnológicos, políticos, sociales y culturales
a escala mundial (Escobar, 2014). Por un lado, nos lleva a estar cada vez más
actualizados e interconectados a través de las diferentes formas de
fortalecimiento de competencias y actualización, definiendo los patrones y
formas de entrega del servicio. De otro lado, pone a prueba y desafía la
capacidad del sistema educativo nacional, de proveer un conjunto de
conocimientos a los diferentes profesionales para que puedan desenvolverse con
éxito en la sociedad y acrecienten las oportunidades de mejora en la calidad de
vida, obligando a la mejora continua y la profesionalización.